Crear una web puede parecer más complicado que un rompecabezas: SEO, hosting, dominios, diseño…
Aquí respondo las dudas más comunes para que lo tengas todo claro antes de dar el paso.
Si no encuentras tu pregunta, escríbeme y te respondo sin compromiso.
Si ya tienes un dominio y hosting, genial.
Si no, te ayudaré a elegir la mejor opción.
No te preocupes si no tienes claro el diseño o el contenido, te guiaré en cada paso para que tu web refleje exactamente lo que necesitas.
El dominio es la dirección (por ejemplo, tupagina.com), lo que la gente escribe para encontrarte.
El hosting es el terreno donde está construida, el espacio donde se guardan todos los archivos.
Sin dominio, nadie sabría cómo llegar a tu web, y sin hosting, no habría web que mostrar.
Ambos son imprescindibles para que tu negocio tenga presencia online.
Un diseño bonito, adaptada a todos los dispositivos móviles, velocidad optimizada y configuración básica de SEO para que Google la quiera tanto como tú.
Además, incluyo formularios de contacto, integración con redes sociales y seguridad básica.
Elegir entre una web a medida y una plantilla es como decidir entre un piso llave en mano o diseñar tu casa desde los cimientos.
Una web con plantilla es más sencilla de hacer y más económica, pero tiene limitaciones en diseño y funciones.
En cambio, una web a medida se adapta 100% a tu negocio, sin restricciones, pero requiere más tiempo y presupuesto.
¿Cuál es mejor? Depende de lo que necesites.
Si quieres algo único y optimizado, lo ideal es una web a medida.
Si tan solo te interesa que tenga funciones básicas, con una plantilla suele ser suficiente.
me escribes, me cuentas qué necesitas y te asesoro sobre la mejor opción para ti.
Te haré unas preguntas para entender tu proyecto y te enviaré un presupuesto sin compromiso.
Así de simple.
Por supuesto. No sirve de nada tener una web bonita si nadie la encuentra.
Todas las páginas que diseño incluyen SEO básico: velocidad optimizada, estructura correcta de encabezados, etiquetas meta bien configuradas y una base sólida para que Google la indexe sin problemas.
Además, si quieres llevar el SEO al siguiente nivel, también puedo ayudarte.
La pregunta del millón… ¡y ojalá tuviera una respuesta fija!
El precio depende del tipo de web, las funcionalidades que necesites y el nivel de personalización.
No es lo mismo una web sencilla que una tienda online con cientos de productos.
Lo mejor es que me cuentes tu idea para darte un presupuesto adaptado a lo que realmente necesitas, sin extras innecesarios.
Escríbeme y lo vemos sin compromiso.
Depende del proyecto, pero una web estándar suele estar lista a partir de 4 semanas.
Si necesitas algo más complejo o con urgencia, dime y buscamos una solución para ajustarnos a los tiempos.
Una web no es de esas cosas que configuras una vez y te olvidas.
Como un coche, necesita revisiones para que siga funcionando sin problemas.
Esto incluye: actualizar plugins y temas, hacer copias de seguridad, optimizar la velocidad y revisar que todo esté seguro y sin errores.
Si la dejas sin mantenimiento, un día entras y… ¡sorpresa! Algo ha dejado de funcionar o, peor, te han hackeado.
Mejor prevenir que lamentar.
¡Claro! No quiero que tengas la obligación de depender de mí para cada cambio.
Te puedo entregar la web lista para que puedas actualizarla con el tiempo.
Y si prefieres olvidarte de la parte técnica, también tengo opciones de mantenimiento.
¡Por supuesto! Hoy en día, más del 60% del tráfico web viene desde los móviles, así que una web que no se adapte bien es como un restaurante sin menú: la gente se va antes de quedarse.
Todas las webs que diseño son responsive, es decir, se ven y funcionan perfectamente en móviles, tablets y ordenadores.
Además, Google da prioridad a las webs optimizadas para móviles en los resultados de búsqueda, así que es un punto clave para el SEO.
Sí, si tu web actual ya no te convence, carga lento o parece la web de Homer Simpson (si sabes la referencia eres muy grande), podemos darle un lavado de cara para que luzca profesional y moderna.
Además, también puedo optimizar su rendimiento y SEO para mejorar su visibilidad en Google.
¡Por supuesto! Tu web no es algo estático y puede crecer contigo.
Si en el futuro necesitas crear un blog, una tienda online, nuevas secciones o cualquier otra cosa que se te ocurra, podemos ampliarla sin problema.
¡Pues claro! Si tu negocio apunta a varios mercados, tener la web en varios idiomas es un plus.
Además, una web que esté bien traducida (nada de copia y pega en Google Translate a lo loco) puede mejorar tu SEO y atraer a más clientes.
El SEO no es magia ni una carrera de velocidad, es más bien una maratón.
Dependiendo de la competencia y de lo bien optimizada que esté la web, puede tardar entre 3 y 6 meses en empezar a ver resultados.
Y ojo, el SEO no es algo que se hace una vez y ya está: hay que trabajarlo constantemente para mantenerse arriba.
Sí, se puede, pero hay que currárselo. Un buen SEO puede traerte tráfico sin pagar anuncios, pero requiere tiempo, contenido optimizado y una estrategia sólida.
Google Ads es como un turbo instantáneo: te da visibilidad al momento, pero en cuanto dejas de pagar, desapareces.
El SEO, en cambio, es más como ir al gimnasio: al principio cuesta, pero si eres constante, los resultados se mantienen.
Si dispones de presupuesto para invertir en publicidad, la combinación de ambos es la mejor opción.
Mucho. Si tu web tarda más de 3 segundos en cargar, muchos usuarios se van antes de verla.
Además, Google lo tiene en cuenta para el SEO.
Una web rápida no solo mejora el posicionamiento, sino que da una mejor experiencia al usuario (y evita que se frustre antes de conocer tus servicios).
Ambos, como el pan y la Nutella.
Puedes vivir sin uno de ellos, pero ¿para qué sufrir?
Más segura que tu contraseña «123456»…
(que espero que no uses).
Sí, igual que un coche sin ruedas.
Técnicamente existe, pero no se va a ningún lado.
No, el SEO no es magia negra, pero a veces parece que Google tiene una bola de cristal y de vez en cuando cambia las reglas por diversión.
Claro, y también puedes cortarte el pelo con un cuchillo de cocina.
Pero… ¿de verdad quieres arriesgarte?
¿Tienes alguna idea específica para tu página web?
¡Hablemos!
Estoy dispuesto a escuchar tus ideas y a trabajar contigo para crear la web de tus sueños